Obviamente, las universidades siguen siendo consideradas como uno de los mejores esfuerzos de la sociedad para mejorarse a sí misma. No obstante, mientras lo que los jóvenes necesitan es una especie de iniciación aun mundo altamente complejo y lleno de incertidumbres, la Universidad les ofrece los huesos del cementerio de la cultura, tal vez porque fue diseñada antes de que se tuviera la menor comprensión del cerebro humano, y para una sociedad que hace mucho tiempo dejó de existir. Más aún, hoy en día está diseñada para transmitir un cuerpo de conocimientos bastante específico, proveniente de un período en el que el saber parecía ser algo estable y cierto. Es suficiente dominar el contenido de unos cuantos libros y cursos determinados, aprender los trucos del oficio, y eso es todo: así es como el estudiante aprende lo que precisa para su “campo”, el conocimiento se guarda en sus compartimientos correspondientes y la gente se mantiene en sus departamentos respectivos. Estamos entrand...