En un clima político-pedagógico de continuos cambios o reformas educativas, de cambios de mentalidad sobre los aspectos fundamentales de la educación, han venido sucediendo una serie de adhesiones conceptuales en lo que respecta a los fines de la educación a nivel de sistema, propuestas por organismos internacionales como la UNESCO o la ONU, siendo la actual en funcionamiento en la mayoría de los sistemas educativos del mundo la referida a conseguir la CALIDAD EDUCATIVA, tan ansiada y soñada por los países Latinoamericanos.
Pero ¿Qué significa buscar la Calidad Educativa? ¿Persigue fines humanos o pertenece a la lógica económica neoliberal? ¿Es de carácter burocrática institucional o se centra en valores educativos? Para comenzar, es de recordar que existe factores externos que determinan el ambiente interno de los sistemas educativos, como lo es la economía o los fines sociales, sin embargo, la calidad educativa desde su origen en la revolución industrial, retoma el concepto de las fábricas de calidad y paso a significar una relación sujeto-objeto de carácter monológica, donde las relaciones son unidireccionales y lo importante en educación es administrar los comportamientos de los agentes educativos, produciendo indicadores externos para conseguir su fin último que es la estandarización de los productos. Lo que implica la uniformidad de los planteles y características de las escuelas, para homogeneizar procesos de ensamblaje educativo como los ocurridos en una fábrica de productos de zapatos, donde cada nivel responde al ajuste funcional.
En cuanto a sus fines, la calidad educativa se focaliza en la mejora continua de las cosas, objetos y procesos mecánicos de la fábrica educativa, usando la lógica técnica de las cosas sin tomar en cuenta la moralidad de la acción, los valores éticos vitales como lo son los derechos humanos y ecológicos, responde a la reiterada lógica tecnocrática del sentido económico Neoliberal de las cosas porque se centra en el financiamiento y al mejoramiento administrativo.
Por otro lado, una perspectiva emerge del evidente crimen de la Calidad Educativa, cuya divergencia y características basadas en la vida, hacen pensar en una razón más fundamental por el cual trabajar, la INTEGRIDAD EDUCATIVA.
La integridad educativa se basa en la interconexión multinivel de factores, donde lo importante no es el mejoramiento administrativo sino la mejora en la profundidad del sentido del vivir (felicidad) , siendo el eje la mejora educativa; donde lo fundamental no es controlar comportamientos sino interpretar intenciones, o sea, los valores educativos de los fines de la educación.

El concepto de INTEGRIDAD EDUCATIVA proviene de la experiencia cultural humana, del Ethos de la educación, basado en la comprensión mutua con el único objetivo de generar sentido por la vida, por el mundo de la vida, por la diversidad etnológica, y los valores compartidos, dando hincapié al diálogo como método de conocimiento desde la multiperspectiva de la integridad, donde el esquema de relaciones no pertenece a la lógica de la Calidad educativa, cuya dialéctica se basa en Sujeto-Sujeto (hermenéutica).
En conclusión, el concepto de Calidad educativa no responde a intereses comunes ni a los valores educativos esenciales, porque su intención es mejorar la estandarización de los productos de la fábrica educativa, donde los procesos vitales como la felicidad y la vida no son tomados en cuenta en los fines de la educación, es ahí cuando la integridad educativa aparece como una luz de esperanza y salvación, de la horrenda condena del mundo economizado por la lógica neoliberal.



Muy buen texto. Me trajo a la mente el recuerdo la idea de la sensibilización de la educación por medio de las inteligencias múltiples y la educación libre.
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